En este artículo
Las técnicas avanzadas de selección espermática buscan elegir espermatozoides con mejores características, pero mejorar un parámetro de laboratorio no demuestra por sí solo más nacidos vivos. La revisión Cochrane de 2026 distingue los resultados de HA-ICSI y la incertidumbre existente para otras técnicas, incluidos los microfluidos.
¿Podemos seleccionar espermatozoides sin fragmentación del ADN?
Cada vez es más frecuente que las parejas que van a iniciar una FIV o una ICSI escuchen hablar de técnicas de selección espermática avanzada. Entre ellas se encuentran la selección por ácido hialurónico (PICSI o HA-ICSI), los dispositivos de microfluidos —comercializados bajo diferentes marcas FertileChip®, ZyMōt® u otras similares—, el potencial Zeta o SpermSlow.
Su objetivo es seleccionar espermatozoides con mejores características biológicas antes de la fecundación, con la esperanza de mejorar los resultados de la reproducción asistida.
Pero ¿qué dice realmente la evidencia científica?
La respuesta nos la ofrece la nueva revisión publicada por Cochrane en 2026, considerada el mayor referente mundial en medicina basada en la evidencia.
Una revisión especialmente rigurosa
https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD010461.pub4/full
Los autores revisaron todos los ensayos clínicos aleatorizados publicados hasta febrero de 2025 y, además, aplicaron un nuevo sistema para evaluar la fiabilidad de los estudios. Como consecuencia, eliminaron varios trabajos previamente incluidos porque existían dudas sobre la calidad de sus datos.
Finalmente, solo cinco ensayos clínicos cumplieron todos los criterios metodológicos, incluyendo un total de 3.752 mujeres.
¿Qué técnicas demostraron beneficios?
La única técnica que mostró una evidencia relativamente consistente fue la selección mediante ácido hialurónico (HA-ICSI).
Los resultados indican que probablemente reduce ligeramente el riesgo de aborto espontáneo, aunque el beneficio sobre la tasa de recién nacido vivo es pequeño o incierto.
En cambio, para otras técnicas como los microfluidos (utilizados por distintos dispositivos comerciales como Fertile Chip, Zymot…), el potencial Zeta o SpermSlow, la evidencia sigue siendo muy limitada. Los estudios disponibles son escasos, incluyen pocos pacientes y no permiten demostrar, con suficiente seguridad, que aumenten las tasas de recién nacido vivo o embarazo clínico.
Es importante entender qué significa esto.
No significa que estas tecnologías no funcionen. Significa que, con los datos disponibles actualmente, todavía no podemos afirmar que mejoren los resultados clínicos de forma consistente.
La biología sigue siendo el factor decisivo
Como embrióloga, esta revisión me parece especialmente interesante porque pone de manifiesto un aspecto fundamental.
Todas estas técnicas intentan seleccionar el mejor espermatozoide disponible.
Sin embargo, ninguna puede modificar la historia biológica de ese espermatozoide.
Su función mitocondrial, la integridad de su ADN, su programación epigenética o el daño oxidativo que haya acumulado durante los aproximadamente 74 días que dura la espermatogénesis ya están determinados cuando la muestra llega al laboratorio.
Por eso, la selección puede optimizar la elección, pero no corregir alteraciones que se han producido durante la formación del gameto.
La visión de la ReproIntegralogía
Desde la ReproIntegralogía entendemos que la calidad espermática empieza a construirse mucho antes del laboratorio.
Trabajar sobre el metabolismo energético, la función mitocondrial, la inflamación, la microbiota, el exposoma, la regulación endocrina, la cronobiología y la programación epigenética permite mejorar el contexto biológico en el que se desarrolla la espermatogénesis.
Porque el verdadero objetivo no debería ser únicamente seleccionar mejor un espermatozoide.
Debería ser conseguir que existan muchos más espermatozoides sanos entre los que elegir.
Puedes ampliar esta lectura con inmunidad y calidad espermática, metabolismo y calidad del semen.
En Onêt – Atelier del Bienestar, esta mirada se integra en el método ReproIntegralogía®.

Fuentes enlazadas
Preguntas frecuentes
¿Mejorar un biomarcador garantiza más nacidos vivos?
No. Los cambios en parámetros de laboratorio y los resultados clínicos son desenlaces distintos; la evidencia debe valorarse para cada uno.
¿Qué concluye Cochrane sobre HA-ICSI?
La revisión indica que podría no cambiar o aumentar ligeramente los nacidos vivos y que probablemente reduce ligeramente el aborto. La certeza y los desenlaces deben interpretarse por separado.
¿La incertidumbre demuestra que los microfluidos no funcionan?
No. La evidencia muy incierta impide asegurar su efecto sobre los resultados clínicos; eso no equivale a demostrar ausencia de cualquier efecto.


