En este artículo
Por una bióloga, embrióloga y paciente con endometriosis.
Durante más de veinte años he dedicado mi vida a estudiar el inicio de la vida. Como embrióloga he observado miles de ovocitos, he evaluado embriones, he analizado factores que condicionan la fecundación y he acompañado a innumerables mujeres en sus tratamientos reproductivos.
Paradójicamente, durante gran parte de mi carrera apenas aprendí sobre la enfermedad que probablemente más condiciona la salud reproductiva femenina: la endometriosis.
Y cuando se hablaba de ella, casi siempre se hacía desde un único órgano.
Como si la enfermedad terminara donde acaba el útero.
Sin embargo, la biología nunca funciona así.
La embriología obliga a pensar en sistemas, no en órganos
Una de las primeras cosas que aprende un embriólogo es que ningún acontecimiento biológico ocurre de forma aislada.
La competencia ovocitaria depende del metabolismo mitocondrial, del ambiente folicular, de la inflamación, de la comunicación inmunológica, del estado endocrino, del estrés oxidativo, de la disponibilidad energética, de la regulación epigenética y de múltiples señales procedentes de otros órganos.
Nunca interpretamos un ovocito como una estructura aislada.
Entonces, ¿por qué seguimos interpretando la endometriosis como si fuera únicamente una enfermedad ginecológica?
La enfermedad que desborda cualquier especialidad
Hoy sabemos que la endometriosis presenta alteraciones que afectan simultáneamente a numerosos sistemas biológicos.
No hablamos únicamente de implantes ectópicos dependientes de estrógenos.
Hablamos de disfunción inmunológica, inflamación crónica de bajo grado, alteraciones metabólicas, estrés oxidativo, disfunción mitocondrial, remodelado fibrótico, alteraciones neuroinflamatorias, cambios epigenéticos, modificaciones del microbioma y una profunda interacción con el exposoma ambiental.
Cada uno de estos procesos retroalimenta a los demás.
No existen compartimentos estancos.
Existe una red biológica.
El problema no es la evidencia. Es cómo la organizamos.
La literatura científica sobre endometriosis ha crecido de forma extraordinaria.
Disponemos de miles de publicaciones sobre inmunología, microbiota, fibrosis, metabolismo celular, angiogénesis, genética, epigenética, endocrinología o neurociencia.
El problema es que seguimos leyendo esa evidencia como disciplinas independientes.
Cada especialista estudia una pieza distinta del mismo puzle.
Muy pocos intentan reconstruir la imagen completa.
Cuando eres paciente, cambias las preguntas
Mi diagnóstico de endometriosis no cambió únicamente mi vida.
Cambió mi forma de hacer ciencia.
Dejé de preguntarme únicamente qué alteración encontraba cada estudio.
Empecé a preguntarme por qué todas esas alteraciones aparecían juntas.
- ¿Qué relación existe entre la inflamación y la función mitocondrial?
- ¿Cómo modifica el metabolismo la respuesta inmunitaria?
- ¿Por qué la fibrosis altera la comunicación celular?
- ¿Cómo influye el exposoma sobre la regulación epigenética?
- ¿Por qué tantas pacientes presentan alteraciones digestivas, metabólicas, inmunológicas o neurológicas además del dolor?
Las respuestas nunca estaban en un único artículo.
Había que conectar disciplinas.
La necesidad de un nuevo marco conceptual
Quizá el siguiente gran avance en endometriosis no dependa únicamente de descubrir un nuevo biomarcador o una nueva molécula.
Quizá dependa de cambiar el marco desde el que interpretamos toda la evidencia existente.
No necesitamos más compartimentos.
Necesitamos integrar.
Porque la endometriosis no entiende de especialidades médicas.
Entiende de biología de sistemas.
Y probablemente esa sea la única forma de comprender una enfermedad que afecta simultáneamente al sistema inmunitario, endocrino, nervioso, metabólico, digestivo y reproductivo.
Como embrióloga aprendí que la vida surge de la coordinación perfecta entre sistemas.
Como paciente comprendí que las enfermedades complejas también deben entenderse desde esa misma coordinación.
Quizá haya llegado el momento de dejar de estudiar la endometriosis por partes y empezar, por fin, a estudiar el organismo completo.
Puedes ampliar esta lectura con endometriosis y otros sistemas del organismo, comprender la endometriosis desde una perspectiva biológica.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué experiencia está escrito este artículo?
Desde la experiencia profesional de Toñi como bióloga y embrióloga, y desde su vivencia personal como paciente con endometriosis, tal como explica en el texto.
¿Cuál es la reflexión principal de la autora?
La autora propone conectar distintas disciplinas para comprender las relaciones entre los sistemas biológicos implicados en la endometriosis.
¿Es una guía de tratamiento individual?
Es una reflexión personal y profesional. No presenta una pauta terapéutica individual ni sustituye la valoración clínica de cada caso.


